jueves, 16 de agosto de 2007

Desarrollo del dogma

No es lo mismo cambio que desarrollo. El dogma no puede cambiar porque algo profesado como verdadero no puede después ser falso. Pero sí hay un desarrollo, con el tiempo, en el entendimiento de los dogmas. Los Apóstoles no comprendieron desde el primer momento todo el significado de lo que Jesús les enseñaba. Igualmente, la Iglesia no comprendió desde el principio toda la profundidad contenida en la revelación divina. Es por eso que Jesús prometió el Espíritu Santo que estará con la Iglesia siempre y enseñará toda la verdad. Así, a través de los siglos, la Iglesia va adquiriendo mayor claridad sobre las verdades reveladas que ya estaban desde el principio en las Sagradas Escrituras y en la Tradición.

Concilio Vaticano II: “Eligió (Dios) al Pueblo de Israel, con quien estableció un pacto, y a quien instruyó gradualmente manifestándole así mismo sus divinos designios a través de su historia.” (Lumen Gentes II, 9.)

En síntesis: El verdadero desarrollo de la doctrina implica el gradual entendimiento por parte de la Iglesia de una verdad que no cambia. Esa verdad, gracias al Espíritu Santo actuando en la Iglesia, se comprende mejor.

Ejemplo: La doctrina "No hay salvación fuera de la Iglesia" contiene una verdad fundamental: La Iglesia es absolutamente necesaria para la salvación. Por medio de la Iglesia que es el Cuerpo de Cristo, Dios canaliza su gracia al mundo. Toda salvación viene por la Iglesia de Cristo, fuera de esta gracia no hay esperanza de vida eterna. Esta verdad ha sido entendida en diferentes maneras a través de la historia de la cristiandad. Ha habido un desarrollo de entendimiento y sin embargo la doctrina en su esencia permanece intacta.

Aquellos que sostienen que la Iglesia ha cambiado su posición no comprenden la verdad esencial que se encuentra en el centro de las diferentes interpretaciones ni el desarrollo en la comprensión de la doctrina.